Fatiga por las videollamadas, el fenómeno del cansancio mental y visual severo

Fatiga por las videollamadas, el fenómeno del cansancio mental y visual severo

El aumento en el uso de aplicaciones para establecer comunicación entre colegas, familiares y amigos ha provocado un aumento en el agotamiento visual y general de las personas.

En tiempos de pandemia por COVID-19 le han llamado “fatiga por Zoom”, pero, aunque la fatiga visual y mental han estado presentes desde antes, el aumento en el uso de las videollamadas para establecer comunicación entre colegas, familiares y amigos ha provocado un aumento en el agotamiento visual y general de las personas.

Un cambio en la manera de comunicarse

Quizás, durante este período, hayas sentido un agotamiento extremo, algo diferente al que experimentas cuando vas al gimnasio o cuando te dedicas a la faena hogareña para limpiar la casa un sábado en la mañana, pero esta sensación de cansancio extremo puede ser el resultado de estar conectados por horas a las videollamadas y a que nuestra manera de comunicarse no es como solía ser.

“Cuando hay una comunicación entre dos personas de forma presencial, en donde ambas partes están (una frente a otra) físicamente, nuestro cerebro está todo el tiempo recibiendo diferentes tipos de señales”, explica la doctora Sherry Santiago, neuróloga pediátrica del Hospital Menonita en Cayey y Caguas, al destacar que, en estos casos, no importa si estamos quietos o callados, porque la comunicación se compone de un lenguaje verbal y no verbal a través de la que siempre nos estamos comunicando.

“Sin embargo”, agrega la neuróloga pediátrica, “cuando comenzamos con la tecnología de las videollamadas, la única manera en la que le podemos decir a la otra persona que estamos prestando atención al 100% es mirado a la cámara fijamente, por lo que todas las otras señales (que se dan en la interacción personal) nuestro cerebro no las está recibiendo. No estamos fomentando o estimulando otras conexiones, vínculos o la actividad cognoscitiva que usualmente tenemos en una comunicación presencial”, dice.

Aunque la neuróloga puntualiza, que la tecnología en sí no es negativa, es cuando su uso se hace constante y sostenidamente cuando se convierte en un reto y sobreviene la fatiga mental y cognoscitiva.

Un cansancio diferente

De acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, adscrita a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), la fatiga puede ser una respuesta normal e importante al esfuerzo físico, al estrés emocional, al aburrimiento o a la falta de sueño.

Como señala la doctora Santiago, “la fatiga mental se define como la dificultad (que surge) cuando queremos realizar diferentes tareas y simplemente no podemos hacer un esfuerzo cognoscitivo o mental de una manera sostenida y nuestra ejecución como personas, en cualquier tarea, comienza a disminuir y por eso sientes un cansancio diferente de cuando vas, por ejemplo, al gimnasio una hora”.

Agrega que mientras más sostenida es la actividad -mientras más videollamadas tienes en un día, sin contar los días previos-, más posibilidad existe de desarrollar efectos adversos. Entre estos efectos se encuentran:

Mala posición que deriva en dolor de espalda, dolor de cuello y dolor de cabeza, no solo migrañosos, sino también por tensión originada por el estrés que estamos recibiendo.

Convulsiones o ataques de epilepsia (cuando las convulsiones son recurrentes) que surgen porque el umbral de la persona que no puede estar mucho tiempo a la luz de la computadora es menor cuando esta mucho tiempo ante la computadora.

En el caso de las niños con algún grado dentro de espectro del autismo, la neuróloga pediátrica señala que los efectos suelen ser menos cuando son los padres o los custodios quienes entablan las interacciones por videollamadas, pero que si la rutina de ese niño se altera demasiado, pueden retornar a ciertas conductas o hábitos como puede ser la agresividad generada por la sobreestimulación de su propio desorden sensorial.

En el caso de los adultos con autismo, estos “pueden tener dificultades en la interacción, que es lo que les caracteriza, al igual que en el contacto visual, así que si se da de una manera que altere su rutina, que sea frecuente y que no lo sepa manejar, de igual manera puede regresar a hábitos que anteriormente había superado y que puedan evitar que esa persona entienda una información más compleja”, resalta, al enfatizar que los adultos con esta condición se pueden ver más afectados.

Efectos en la salud mental que se evidencian por los cambios de ánimos, debido a la posible transformación de la identidad social. “En la vida, como la conocíamos normalmente, todo estaba separado: la vida familiar y la vida social versus la vida laboral estaban en espacios completamente separados y ahora solamente ocurre en un espacio y esto nos puede llevar a cambiar nuestra identidad social”, afirma la doctora Santiago.

En el caso de los niños, para la doctora Santiago, es importante notar que, desde mucho antes de esta época de aislamiento social y cuarentena ya había estudios que indicaban que mientras más tiempo pase el niño frente a una pantalla (computadoras, televisores, tabletas, videollamadas o cualquier otra tecnología similar), se incrementa más el riesgo de que no se fomentan las actividades neurocognoscitivas o de desarrollo.

“Tarda más tiempo en desarrollar las habilidades lingüísticas, habilidades motoras y en la solución de problemas, por lo que siempre hay que fomentar y estimular el habla”, destaca la neuróloga pediátrica, quien opina que no contar con un espacio dedicado para realizar esta actividad también puede tener efectos no deseados.

Fatiga visual: otro gran efecto

Otra consecuencia bastante común de las videollamadas es la fatiga visual.

“La fatiga ocular es una condición real que sucede comúnmente y que está relacionada al uso excesivo de dispositivos digitales como computadoras, tabletas y celulares, y que definitivamente es algo que estamos viendo con mayor frecuencia en estos tiempos de distanciamiento social y de pandemia”, destaca, por su parte, el doctor Luis Santiago, oftalmólogo y presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Oftalmología (SPO), quien explica que en esta condición influyen varios factores que van desde problemas de acomodación y de enfoque, hasta tener los ojos resecos. “Ambas cosas pueden pasar a la vez o separadamente con el uso de los positivos digitales”, agrega el especialista, quien asevera que, detrás de la fatiga visual, hay una explicación.

“Para uno poder enfocar a una distancia intermedia, que es la que usualmente usamos cuando utilizamos dispositivos digitales como una computadora o una tableta, el ojo tiene que activar un mecanismo que se conoce como acomodación”, detalla el oftalmólogo, al explicar que este mecanismo permite adaptar la visión del ojo a distintas distancias y que se da mediante la acción de un pequeño músculo que hace que el ojo pueda enfocar a una distancia menor. “Esa acomodación causa cansancio”, reitera el médico, mientras menciona que es similar a lo que ocurre cuando se usa un músculo grande al caminar o levantar pesas por mucho tiempo.

“Obviamente, el músculo se cansa y en el ojo no es la excepción”, dice, para comentar sobre el ojo reseco, el cual identifica como parte del conglomerado de síntomas de la fatiga ocular y que incluyen, de acuerdo con Mayor Clinic otros síntomas como: ojos doloridos, cansados, con ardor o picazón; ojos llorosos o secos; visión borrosa o doble; dolor de cabeza, cuello, hombros o espalda; mayor sensibilidad a la luz, dificultad para concentrarse; y sensación de que no puedes mantener los ojos abiertos.

“Cuando uno está usando un dispositivo digital, la razón o la frecuencia de parpadeo, disminuye sustancialmente”, abunda el doctor Santiago, quien añade que se ha encontrado que el parpadeo de un paciente en su estado basal es más o menos 15 veces por minuto y hay estudios que demuestran que el parpadeo en pacientes mientras están utilizando dispositivos digitales baja a 5 a 7 veces por minuto.

“Eso quiere decir que cuando hay menos parpadeo, la lagrima basal que producimos para mantener el ojo húmedo y que se distribuye con el parpadeo para que toda la superficie del ojo esté homogéneamente húmeda no se puede distribuir”, lo que lleva a la resequedad, apunta el presidente de la SPO.

¿Cómo se puede evitar la fatiga mental y visual?

Ambos entrevistados ofrecieron sus recomendaciones para batallar contra la fatiga mental y visual ocasionada por el aumento en el uso de los dispositivos móviles y las videollamadas.

1. “Si puede hacer una llamada de voz, en vez de una videollamada, mucho mejor”, opina la doctora Santiago, quien agrega que si la interacción debe ser estrictamente por videollamada “es mejor apagar el recuadro que aparece porque muchas veces también nuestro cerebro está recibiendo señales que antes no recibía y estamos simplemente fijándonos todo el tiempo en nuestros gestos faciales, cómo nos vemos o cómo estamos mirando a la otra persona”.

2. Usar un protector de pantalla para disminuir la intensidad de luz en el monitor, sobre todo para las personas que sufren de más dolor de cabeza. “Esta es una herramienta que se puede conseguir fácilmente por internet y que no es difícil de costear”, dice la neuróloga pediátrica.

3. Si tienes que hacer videollamadas, agéndalas para que no sean una detrás de otras o ininterrumpidas, sino que al menos tengas un espacio de tiempo, unos 30 minutos entre una y otra. “Si la videollamada se extiende pauta un espacio de al menos cinco minutos cada cierto tiempo para ir al baño, estirarte o levantarte “, recomienda la dotora Santiago.

4. Si es posible, ten un lugar dedicado para hacer las videollamadas que no sea tu cuarto.

5. Toma las notas de las clases o reuniones virtuales a mano. “Si puedes tomar los apuntes en papel y lápiz es mucho mejor porque estás fomentando la escritura y la lectura y eso tu cerebro lo puede absorber mucho más rápido”, dice la doctora Santiago.

Por su parte, el doctor Santiago señala que, aunque la fatiga ocular es mucho más frecuente en estos días, también hay unas recomendaciones generales que incluyen:

1. Parpadear. “Como comenté, la disminución en la frecuencia de parpadeo aumenta la posibilidad de resequedad y eso causa síntomas oculares”, dice el médico, quien recomienda tratar de parpadear conscientemente, mientras se está usando dispositivo por larga duración.

2. Lubricar los ojos con lágrimas artificiales. “Idealmente, si una persona trabaja 8 horas frente a una computadora o está en una clase que dura de 2 a 4 horas frente a una computadora, debe lubricar los ojos constantemente. Se dice que una lubricación base con lágrimas artificiales, en una persona que está 8 horas frente a un dispositivo digital, debe ser entre 2 y hasta 4 veces al día, dependiendo de los síntomas. Hay pacientes que necesitan usarlas 4 veces al día y hay pacientes que las usan dos veces y les funcionan, pero lubricar los ojos definitivamente disminuye la probabilidad de desarrollar fatiga ocular”, destaca el doctor Santiago.

3. Sigue la regla 20-20-20. Según explica el médico esta es una regla de la oftalmología que lo que plantea es que cada 20 minutos debe uno cambiar el punto de fijación hacia un punto a al menos 20 pies dedistancia, por, al menos, 20 segundos.

“Por ejemplo, vamos a estar usando la computadora por 20 minutos. Después de usarla continuamente, cambia el punto de enfoque a un objeto que esté a una distancia de aproximadamente de 20 pies o más, por 20 segundos. Lo que hace esta regla del 20-20-20 es que relaja el músculo que está dentro del ojo y que se usa para el enfoque, disminuyendo así los síntomas de fatiga ocular”.

4. Usar los anteojos y los espejuelos recetados para cuando uses la computadora. “Para los pacientes que entran en la década de los 40 años y que usan anteojos o espejuelos recetados para la computadora, esto es importante, porque el enfoque va disminuyendo a través de los años y la década de los 40 marca, en la gran mayoría de las personas, una disminución significativa del enfoque de visión de cerca y los espejuelos recetados para visión a una distancia de computadora, definitivamente ayudan a que se fatigue menos el ojo”, recalca el doctor Santiago.

5. Ajusta el brillo y el contraste de la pantalla. Mientras mayor sea la diferencia en el brillo entre el medio ambiente y el dispositivo digital, mayor esfuerzo requiere del ojo para mantener un enfoque y una visión estable a distancia corta, resalta el oftalmólogo. “Si ajustas el brillo y el contraste, dependiendo de cómo esté la luz del ambiente, disminuyes también los síntomas de fatiga ocular”.

6. Graduar la posición en relación con la computadora. “Usualmente, se recomienda que la distancia de la computadora y la persona sea 25 pulgadas y que se coloque la pantalla de una manera en que los ojos estén mirando ligeramente hacia abajo y no directamente al frente o hacia arriba. Eso también disminuye los problemas de fatiga ocular”, destaca.

Cuando buscar ayuda

En el caso de la fatiga mental, la doctora Santiago señala que lo importantes es que la ayuda principal que se debe buscar es usualmente en términos de salud mental a través de psicólogos y psiquiatras que actualmente pueden hacer consultas remotamente.

“La ayuda a nivel neurológico se basa en padecimientos orgánicos, cuando hay convulsiones, dolores de cabeza o un retraso en las habilidades del neurodesarrollo del menor”, detalla la subespecialista quien también atiende en otro hospital de la capital.

Por su parte, el doctor Santiago resalta que la recomendación clave en el caso de la fatiga ocular sería que los pacientes que no logren mejorar sus síntomas de fatiga ocular con el uso de las recomendaciones que llamen a su oftalmólogo.

“Hay muchas cosas que pueden estar pasando enun ojo, desde ojo reseco hasta desarrollo de cataratas. Si con estos consejos no mejoran los síntomas, definitivamente se recomienda que llamen a su oftalmólogo para que haga una revisión y asegurarse de que no haya algún tipo de problema que se tenga que tratar”, finaliza diciendo.