La enfermedad de la válvula aórtica y COVID-19

La enfermedad de la válvula aórtica y COVID-19

El diagnóstico y tratamiento temprano de la enfermedad de la válvula aórtica es importante, ya que la afección puede ser mortal si se pospone demasiado tiempo.

Las cirugías como la del reemplazo de la válvula aórtica en pacientes con Enfermedad Valvular Aórtica no deberían posponerse por la pandemia de COVID-19. Los riesgos y beneficios de retrasar o continuar con el tratamiento deben ser evaluados siguiendo la realidad local y de cada paciente.

¿Qué es la Enfermedad de la Válvula Aórtica ?

Esta enfermedad se caracteriza por un deterioro o endurecimiento de la válvula aórtica , la cual conecta al corazón con la arteria principal (aorta) y permite la salida de sangre oxigenada a todo el cuerpo. Un corazón sano, abre y cierra sus válvulas para mantener el flujo sanguíneo en la dirección correcta. Cuando la válvula aórtica enferma, se limita la capacidad de bombeo del corazón pudiendo ocasionar insuficiencia cardiaca o incluso la muerte repentina.

La enfermedad valvular aórtica, no es estática y empeora con el tiempo.

De todas las valvulopatías, la llamada estenosis aórtica es una de las más comunes y también la más grave. Se estima que está presente en al menos 5% de la población mayor a 65 años y que la prevalencia aumenta a mayor edad.

Aunque algunas personas no muestran síntomas, estos suelen empeorar con los años, siendo los tres más comunes la dificultad para respirar, el dolor en el pecho y los desmayos o la pérdida repentina de conciencia. Estos síntomas limitan la actividad física de las personas. En los casos más avanzados, los pacientes suelen cansarse hasta para realizar las tareas más básicas: comer, vestirse, levantarse.

Con el COVID-19, existen opciones de tratamiento mínimamente invasivos cuyos tiempos de internación y recuperación general son mucho más cortos que los de la cirugía convencional. Tradicionalmente, el tratamiento de la estenosis aórtica consiste en su extirpación y la implantación de una válvula artificial mediante cirugía de corazón abierto, la cual supone una estadía hospitalaria de 4 a 5 días como mínimo.

Afortunadamente, desde hace más de diez años existe una alternativa mucho menos invasiva conocida como TAVI, por sus siglas en ingles, Transcatheter Aortic Valve Implantation, que facilita a los pacientes regresar a su hogar en menos de tres días.

¿Cómo se diagnostica la estenosis aórtica y cuándo se debe consultar al médico?

El diagnóstico de una válvula aórtica enferma se realiza mediante auscultación. Usualmente la historia clínica y un estetoscopio son suficientes para diagnosticarla. Hoy existen además otros métodos de confirmación y el más frecuente para esta patología es el ultrasonido cardiaco o ecocardiograma, disponible en la mayoría de los hospitales.

A la pregunta sobre en qué momento debes consultar al médico, la respuesta es simple: al primer síntoma.

Algunas recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón para quienes están en espera de este procedimiento son:

  • Mantén una buena nutrición y duerme 8 horas. Cuanto más saludable estés antes de tu cirugía o procedimiento, más rápida será́ la recuperación.
  • Mantente en contacto con tu equipo cardíaco e informales cualquier cambio.
  • Controla tu temperatura todos los días e informa si está por encima de los 38 grados.
  • Continúa tus citas de seguimiento.
  • Comunícate con tu médico o centro de salud para obtener más información sobre los protocolos de seguridad y precauciones que están tomando para el tratamiento de pacientes con estenosis aórtica durante la Pandemia de COVID-19.

Para más información del tratamiento de esta enfermedad, llama al Centro Cardiovascular del Centro Médico Menonita de Cayey al 787-535-1001 Ext. 4600/3219.

Referencias: INNOVACIÓN SIGNIFICATIVA – ENFERMEDAD DE LA VÁLVULA AÓRTICA Y COVID-19 de Medtronic.