El rastreo de casos y las pruebas, una herramienta importantísima para detener el COVID-19

El rastreo de casos y las pruebas, una herramienta importantísima para detener el COVID-19

Aunque la isla no se encuentra en posición de establecer tendencias en cuanto al desarrollo de la enfermedad y rastreo de casos, se espera que con la realización de más pruebas y un monitoreo cercano puedan identificarse.

En días recientes, el actor británico Idris Elba, quien es asmático, anunció que se había contagiado con el COVID-19. Elba compartió la noticia en las redes sociales y, enseguida, los medios se dieron a la tarea de rastrear los pasos del actor, quien, el 4 de marzo, había compartido con Sophie Grégoire Trudeau,la esposa del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en el evento en Wembley Arena We Day, en Londres, un evento que congrega a miles de personas para celebrar el poder de la juventud para crear un cambio.

Grégoire Trudeau también dio positivo a COVID-19 luego de una semana de actividades en el país europeo y los medios rastrearon su recorrido en Londres y reportaron que abrazó a la cantante Leona Lewis y besó la ex primera ministra australiana Julia Gillard, entre otras personalidades. La conexión que se intentó hacer es clara, ¿quién contagió a quién? Contestar esta pregunta no es tan sencillo como parece, pero, el doctor Armando Torres Nieves, infectólogo del Sistema de Salud Menonita, ofrece algunos ejemplos y varias recomendaciones.

“Vamos a usar el ejemplo de otras condiciones. Yo trabajé por 25 años, como parte de mi especialidad, en una clínica inmunología, y el tipo de enfermedades que se manejan allí son las enfermedades de transmisión sexual. El Departamento de Salud tiene un sistema donde identifica a X paciente que puede ser la persona que se considere como foco inicial de contagio. A esa persona se le notifica con ánimo de confidencialidad, para que vaya a estas clínicas, se le hacen pruebas gratis y se le hace un cernimiento epidemiológico para saber con quién estuvo, de quién entiende que se contagió y se hace el compromiso con esa persona, con respeto a la Ley HIPAA de confidencialidad de información protegida de la salud, de que esas personas con las que tuvo contacto van a ser notificadas de que, a su vez, fueron contacto de una persona infectada”, relata el médico sobre el proceso que se sigue ante una enfermedad infecciosa para identificar la cadena de posibles contagios, llegar a todos los posibles casos, tratarlos y cortar la cadena de contagio.

Del mismo modo pone como ejemplo el caso de Singapur, su manejo del brote de COVID-19 y cómo este país, a través del rastreo de casos, la realización de miles de pruebas diarias a la población y otras medidas, ha logrado identificar los casos y de dónde provienen, y de cierta manera, contener en algo la propagación de la enfermedad a niveles insostenibles, como sucede en países como Italia y España.

En estos momentos, con 5.6 millones de habitantes, Singapur tiene 347 casos confirmados y ninguna muerte. Tiene 221 personas hospitalizadas, de las cuales 15 están en estado crítico, mientras 124 han sido dadas de alta. Interesantemente, se ha reseñado que un 75% de los casos de ese país son importados, lo que significa, que las personas infectadas tenían un historial de viaje a lugares donde la enfermedad está generalizada.

“La experiencia en Singapur fue que tan pronto se enteraron del brote en Wuhan, comenzaron a habilitar todas las instalaciones para hacer las pruebas de COVID-19 a todas las personas que las necesitaran”, explica el infectólogo, quien agrega que en ese país se realizan unas 2,000 pruebas diarias, además de que se han concentrado en identificar a las personas positivas y, a través de estas, identificar a todos sus posibles contactos.

“Así identificaron a dos o tres grupos, uno de ellos en unas iglesias donde había unas personas particularmente jóvenes que se entienden que fueron los primeros casos; y siguieron haciendo las pruebas a todos los posibles contactos que se identificaron”, dice Torres Nieves, al resaltar que el esfuerzo no se ha centrado en identificar los casos y actuar sobre eso.

Para el infectólogo, la razón de que ese país asiático haya sido exitoso identificando sus casos y monitoreándolos se debe a varios factores, que se inicia con un aspecto que, para muchos, puede ser considerado un rasgo cultural: una disciplina férrea.

“En el caso de Singapur, ya ellos se habían estado expuestos al SARS 1 (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) en el 2003. Ellos tienen fama de ser bien meticulosos en todo, incluyendo en su sistema de salud, y diseñaron un sistema estricto de medidas de higiene y otras, incluyendo un programa anual de influenza, cuyo mecanismo de transmisión es bien parecido al del del coronavirus 2”, explica el infectólogo al mencionar que enfatizan las estrategias de higiene respiratoria, que básicamente se refieren a cómo se manejan la tos y los estornudos, al igual que el lavado de las manos, y que explican estas medidas con suma rigurosidad al país.

“Aparte de ser bien estrictos con las pruebas, también son muy enfáticos en el asunto del distanciamiento social y la imposición de cuarentenas para las personas que estén en alto riesgo, sea porque vienen de viaje o porque tienen una exposición en sus trabajos. Esas personas tienen que estar, por obligación, 14 días en aislamiento. En ese país son bien estrictos en la aplicación de esas reglas y si se enteran de que alguien no las siguió puede haber sanciones severas”, indica.

En el caso de Puerto Rico, el doctor Torres Nieves comenta que es importante optimizar la realización de las pruebas, no solo para el diagnóstico inicial, sino también para verificar cuándo los pacientes ya no son contagiosos.

Las pruebas

De hecho, en conferencia de prensa, la gobernadora Wanda Vázquez Garced informó que el Departamento de Salud cuenta actualmente con 1,000 reactivos y se ordenaron 4,000 reactivos adicionales para realizar las pruebas. Además, agregó que se llegó a un acuerdo con la compañía Quest para suplementar al Departamento de Salud en la realización de las pruebas y que esa agencia tiene el control de la realización de esas pruebas, incluyendo las que se llevarían a cabo en los municipios. Hasta el momento, se han realizado cerca 90 pruebas.

Otro aspecto que el infectólogo menciona es que las pruebas hechas “dan una idea del universo de personas que están infectadas en un país versus los casos de mortalidad”, enfatiza, al añadir que “si mides la mortalidad entre el universo de casos puedes tener el por ciento de muerte que causa el virus. Mientras más casos no complicados incluya ese universo, menos es la mortalidad real del virus”.

Añade que los resultados de estas pruebas ayudarían a entender la historia de la enfermedad del COVID-19 en Puerto Rico, cómo comenzó y dónde se dieron las primeras aglomeraciones de casos. “También pueden ayudar a comparar entre los casos positivos los por cientos de edades de los pacientes”, ya que cada país tiene su particularidad, dice, al comparar, por ejemplo, el caso de Italia versus el de Corea del Sur, donde la mayoría de los pacientes italianos promedian más de 40 años, mientras que en Corea del Sur son personas menores de 60. Poder identificar estas tendencias ayudará a la isla a establecer estrategias de política pública más dirigidas. No se pueden hacer proyecciones hasta tanto no se tengan pruebas suficientes.

El distanciamiento social

El doctor Torres Nieves señala que medidas como el toque de queda y el distanciamiento social han probado ser esenciales para mitigar la propagación de la enfermedad. Considera que, de no haberse implementado, habría personas exponiéndose al riesgo de contagio en lugares públicos y de trabajo.

De otra parte, también favorece el cernimiento en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, ya que le preocupan la conglomeración de personas que se está viendo no solo en este, sino también en otros lugares de Estados Unidos y el mundo. No obstante, llama la atención a que el personal que siempre debe utilizar protección al ejecutar dichos cernimientos. Además, llama la atención a que los primeros casos en la isla llegaron a través de viajes. El Gobierno de Puerto Rico informó que, de los seis casos, tres fueron turistas de crucero que tuvieron que ser desembarcados en la isla y dos por haber viajado o haber tenido contacto con alguien que ha viajado. Se desconoce las circunstancias de contagio del caso del Hospital de Veteranos. “Hasta ahora, esa es la virtud de tener pruebas en amplios grupos de gente: establecer tendencias”, reitera el infectólogo.

Sí le preocupa que no ve mucha gente guardando la distancia mínima de 3 a 6 pies en lugares como farmacias y supermercados. Recuerda que la tos y los estornudos son los que a más distancia envía las secreciones; hasta 6 pies de distancia, comenta por lo que esnecesario que las personas eviten saludarse y mantener la distancia mínima de 3 a 6 pies.

“Cuando hago esto con mi personal y nos saludamos, primero, trato de proyectar amabilidad hacia la persona. Hay que buscarle la vuelta para poderla integrar a esta nueva disciplina porque no puede verse como algo impositivo ni como rechazo a esa persona”, dice Torres Nieves, quien explica que, en su caso, primero hace una “C” con su mano -la “C” de coronavirus- para establecer distancia, luego, si ve que a persona no tiene síntomas visibles de estar enferma mantiene, al menos, 3 pies de distancia y si se viera con sospecha, se mantiene, al menos a 6 pies de distancia.

“La buena noticia es que los ciudadanos tenemos la oportunidad, con la actitud correcta, de controlar esto es si aplicamos esa disciplina férrea que se usó en Singapur y somos bien estrictos en nuestros hogares y adonde quiera que vamos no solo con el concepto de la distancia social, sino también de hablar con las personas, con nuestros semejantes, con cariño y empatía, entendiendo la circunstancia de cada cual y tratando de todos los días ganarnos por lo menos cinco personas que, gracias a nosotros, quieran cumplir con esto”, exhortó el médico.

La luz al final del túnel

Aunque en estos momentos Puerto Rico no se encuentra en la posición de establecer una tendencia clara del comportamiento de la enfermedad ni su prevalencia, el doctor Torres Nieves comenta que esto “no va a ser algo que no tenga fin”.

“La naturaleza de las epidemias y las pandemias es que van a llegar a una saturación de casos y luego sobreviene una meseta de estabilización y ahí comenzarían a descender los casos”, sin embargo, aún no nos encontramos en posición de hacer tan siquiera aproximaciones.

Al comentar sobre las complicaciones que pudieran surgir con casos de influenza, el médico señaló que, si bien el manejo de esta enfermedad está al alcance tanto en los Estados Unidos como en Puerto Rico, se le debe seguir prestando atención, toda vez que causa miles de muertes en la nación americana y se espera que, en medio del brote de COVID-19, continúen dándose casos.

En la isla, los datos más recientes del Departamento de Salud, correspondientes a la semana de 23 al 29 de febrero de 2020, señalan que se reportaron 949 casos que requirieron 32 hospitalizaciones. En lo que va de la temporada 2019-2020 ya se han reportado 18,420 casos, de los cuales 968 requirieron hospitalización. Hasta el momento, no ha habido defunciones por influenza.

El doctor también recalca la importancia de incluir a la clase médica de país, especialmente a los especialistas en enfermedades infecciosas, para ofrecer “sus recomendaciones y ayudarles, en algunos casos, a renfocar dónde quisiéramos estar, que es tener más diagnósticos; y ayudarles a identificar circunstancias que pudieran irse modificando y que sigan siendo de bajo riesgo de contagio para el público general”, subraya.

A esos fines, la Gobernadora anunció el establecimiento de un task force con facultativos del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico y dirigido, precisamente dirigir los la iniciativas en torno al COVID-19.

“Con un énfasis bien fuerte en el lavados de manos, especialmente antes de tocarnos la cara, la boca, los ojos o la nariz; manteniendo la distancia mínima de 3 pies donde quiera si la persona se bien, pero de 6 pies si la persona se ve sospechosa de estar enferma, con eso nada más, si lo hacemos con empeño, disciplina y, sobre todo, con mucha fe, yo te aseguro que es posible evitar que el virus llegue a nosotros”, resalta el infectólogo, quien ofrece sus recomendaciones:

1. No es momento de resaltar diferencias entre nosotros, sino de reconocer que cada uno de nosotros es un eslabón súper importante para triunfar contra el virus.

2. Como decía el doctor Johnny Rullán, es necesaria la información para la acción. Tener un conocimiento de la enfermedad para poder compartirla con nuestros semejantes, cobre todo con nuestros viejitos que están en una angustia increíble.

3. Establecer un balance de la información que se pueda tener y evitar que sean 24 horas de saturación sobre coronavirus. Se debe limitar a una hora al día, o lo necesario para mantenerse informado.

4. Buscar esparcimiento: ejercitarse en el hogar, escuchar música y realizar prácticas espirituales.

5. Mantenernos hidratados, dormir bien y dominar el estrés conlleva que nuestras defensas funcionen al máximo en caso de una exposición o una infección.